viernes, 25 de noviembre de 2011

EL MISTERIO DEL CONDE ENRIQUE BAEZA

Había una vez un detective famoso que resolvía todos los casos 
El único caso que le faltaba por resolver era el de su padre que murió en un trágico accidente de auto  estaban cortados los frenos y estaba bajando por un cerro y se salió de las vías.
El  aspecto del detective era enjuto; ojos cafés, pelo castaño y una divina sonrisa que mostraba cuando descubría los casos. Su nombre era  Roberto Baeza. 
 El, estaba decidido a encontrar pistas  así que  fue al cementerio a encontrar alguna pistas en el cuerpo de su padre.  Tomó una pala  para desenterrar el cuerpo y alguien muy misterioso  vestido de negro lo empujo hacia atrás,  se  puso de pie,  espesaron a pelear y en un descuido el atacante se distrae y el detective con toda su fuerza le da una golpiza. Tomó la pala de nuevo y empezó a cavar hasta llegar a la cripta. La abre  encontró el cuerpo de su padre.
En sus frías manos tenía  una epístola enigmática la sacó y no podía  leer bien, así que tomó un candil para  leer ya que estaba muy oscuro y se dio cuenta  que el cuerpo de su padre estaba descompuesto. Tenía una posición de  ícono .
Comenzó a leer. Le contaba que él sabía que lo iban a matar así que por  eso le escribió una  epístola enigmáticoa. Le explicaba lo que le  sucedía.  El se dio cuenta de que su tío Matías estaba engañando a su hermana con otra mujer.  
El le quería contar a su hermana pero su cuñado le había dicho que lo iba a callar para siempre . El detective llorando decía: "por fin encontré a tu asesino el detective". Se dio cuenta que escuchó un estrépito  y  balbuceo  y era su tío que no quería que lo detuviera así que trató de matarlo pero no pudo ya que el detective esquivó todos los ataques y le da una golpiza tan impactante que lo dejo inconsciente.
Al despertar, el tío Matías notó que estaba en la comisaría y su sentencia era de 200 años detrás de la rejas sin luz del sol. El detective,  se enhiestó se sacudió y fue al hospital ya que estaba magullado. A él no le importaba si le dolía y nadie le podía sacar su sonrisa .
                             Fin 
Melissa Ossandon Araya
Vocabulario
Candil: lamparilla manual de aceite
Cripta: tumba
Balbuceo: murmuro
Estrepito: ruido fuerte
Enhiesto: levantado
Magullados: lastimado
Icono: imagen sagrada 
Enjuto: delgado
Epístola: carta
Enigmático: misterio

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